A continuación trataremos de dar las sucesivas ETAPAS del proceso de la muerte, tal y como lo registra el Alma cuando inicia el acto de abandonar el cuerpo físico. Esto, en principio, y naturalmente podrá parecer especulativo o hipotético (hasta que no pueda ser comprobado por uno mismo, como es obvio); pero en todo caso constituirá una afirmación cuya exactitud pocos de ustedes, de momento, podrán comprobar. Pero, seguramente, puede ser más sensato y saludable, más sólido y bello, que la actual oscuridad y enfermiza esperanza, o la desafortunada especulación y frecuente que se cierne en la actualidad sobre cada lecho de muerte.
El Señor de la Muerte (Ángel), ejecuta el plan subsiguiente de liberación de la forma en los tres planos definidos de la Naturaleza: el físico, el astral y el mental. Se trata de un proceso alquímico de sublimación de las energías mediante el cual y a través de los llamados ÁNGELES DEL SILENCIO, el alma se va liberando progresivamente de sus vehículos o cuerpos inferiores de manifestación.
Esta liberación consta de cuatro fases:
1º) Rotura Del Cordón Plateado. (El Señor de la Muerte)
2º) Recapitulación De Hechos. (El Señor de los Registros)
3º) Examen De Conciencia. (El Señor de la Justicia)
4º) La Entrada En El Devachán. (El Señor de la Liberación)
(El “Devachán” significa lo mismo que el Cielo para los Cristianos)
Tras el abandono del cuerpo físico, el Ego (alma) continúa viviendo en su cuerpo astral hasta consumir la energía generada por las emociones y pasiones que consintió durante la vida terrena, pues entonces sobreviene lo que se ha venido a llamar ‘LA MUERTE SEGUNDA”, y también se desintegra el cuerpo astral, de modo que el Ego continúa viviendo en su cuerpo mental y en el mundo Mental Inferior. En esta condición permanece hasta que se extinguen las energías mentales generadas durante sus últimas vidas astral y física, más tarde a su vez abandona el cuerpo mental y vuelve a ser un Ego en su propio mundo, actuando en su cuerpo CAUSAL (situado en los subplanos más elevados del plano mental). Por lo tanto no es la muerte lo que de ordinario se entiende por tal, sino una sucesión de ETAPAS DE VIDA CONTINUA, que se pasan una tras otra en los tres mundos físico, astral y mental.
El Proceso Oculto De La Muerte Es El Siguiente:
PRIMERA ETAPA
La orden del alma de retirarse a su propio plano. Esta orden tiene un efecto muy definido y, evoca una reacción interna en el hombre, en el plano físico. Veamos:
A) Tienen lugar ciertos sucesos fisiológicos, afectando decididamente a los tres grandes sistemas que tan poderosamente condicionan al hombre físico: la corriente sanguínea, el sistema nervioso en sus diversas expresiones, y el sistema endocrino. La patología de la muerte es bien conocida por la medicina tradicional.
B) Se produce una vibración que corre a lo largo de los NADIS. Los nadis son, la contraparte etérica de todo el sistema nervioso y subyace en todo nervio del cuerpo físico. Son los agentes, por excelencia, de los impulsos directrices del alma, reaccionando a la actividad vibratoria que emana de la contraparte etérica del cerebro. Responden a la PALABRA directriz, reaccionando a la "atracción" del alma, y entonces se organizan para la retirada o ABSTRACCIÓN.
C) La corriente sanguínea es afectada en forma oculta peculiar. Se dice que la "SANGRE ES VIDA"; es cambiada interiormente como resultado de dos etapas previas, pero principalmente como resultado de una actividad, aún posiblemente no descubierta por la ciencia moderna, de la cual es responsable el "sistema glandular". Las glándulas, en respuesta al llamado de la muerte, inyectan en la corriente sanguínea una sustancia que a su vez afecta al corazón. Allí está anclado el HILO DE VIDA (cordón de plata); esta sustancia en la sangre es considerada como "productora de la muerte" y una de las causas básicas del estado de coma y de la pérdida de conciencia, evocando una acción refleja en el cerebro.
D) Se produce el temblor síquico, cuyo efecto es aflojar o romper la conexión entre los nadis y el sistema nervioso; por ello el cuerpo etérico se desprenderá de su envoltura densa, aunque todavía interpenetre cada una de sus partes .
Resumiendo la PRIMERA ETAPA, vemos que esencialmente consiste en retirar la fuerza vital del vehículo etérico, y la consiguiente "corrupción", siendo "dispersado en los elementos".
SEGUNDA ETAPA
En esta etapa se produce frecuentemente una PAUSA, de corta o larga duración. Esto es permitido a fin de que el proceso de aflojamiento se lleve a cabo lo más suavemente posible y sin dolor. Dicho aflojamiento de los nadis empieza en los ojos. Este proceso de desprendimiento a menudo se demuestra en el relajamiento y falta de temor que el moribundo demuestra a menudo; evidenciando una condición de PAZ y la voluntad de irse, más la incapacidad de hacer un esfuerzo mental.
TERCERA ETAPA
El cuerpo etérico organizado comienza a recogerse para la partida final. Se retira de las extremidades hacia la requerida "puerta de salida". Esta puerta de salida pueden ser tres, y son respectivamente utilizadas por el hombre dependiendo de su estado evolutivo alcanzado. Estas son:
1) LA SALIDA EN LA CABEZA,... utilizada por las mujeres y los hombres de tipo verdaderamente INTELECTUAL. También, por supuesto, por los Iniciados y discípulos del mundo.
2) LA SALIDA EN EL CORAZÓN,. utilizada por hombres y mujeres bondadosos y bien intencionados, por los buenos ciudadanos, amigos inteligentes y trabajadores filántropos.
3) LA SALIDA DEL PLEXO SOLAR, utilizada por las personas muy emocionales, irreflexivas y por aquellos cuya naturaleza animal es muy pronunciada.
Todos los hombre se enfocan alrededor de alguna de estas tres puertas, esperando el "TIRÓN" final del alma directriz. Es curioso notar que en este nivel existen dos tipos de "TIRÓN", uno producido por el alma atrayendo hacia sí la conciencia, y el otro tirón lo realiza la "tierra" y es ejercida por esa misteriosa Entidad que llamamos el "ESPÍRITU DE LA TIERRA" el cual reclama la parte material del cuerpo, ya que éste le pertenece. Se ha dicho: " DAD AL CÉSAR LO QUE ES DEL CÉSAR, Y A DIOS LO QUE ES DE DIOS " pues esto resume muy bien los dos tirones que tienen lugar en este nivel.
CUARTA ETAPA
EL Cuerpo Etérico sale definitivamente del cuerpo físico denso. En el momento mismo que se ROMPE el Cordón de Plata (Hilo de Vida) que unía el cuerpo al alma, ésta penetra en el CUARTO SUBPLANO del Plano Físico, llamado esotéricamente SUBETÉRICO, e inicia allí un proceso increíblemente rápido de MEMORIZACIÓN O RECAPITULACIÓN de todos los hechos realizados en la existencia física, apreciados en sus más mínimos detalles. Durante este proceso de separación, debe observarse gran tranquilidad y dominio de sí mismo en la cámara mortuoria. Pues durante este tiempo, TODA LA VIDA pasa velozmente en revista delante del Ego, como lo han relatado los que se han estado ahogando y han pasado a este estado de inconsciencia y casi de muerte total. Un Maestro ha escrito:
"En el último momento toda la vida se refleja en nuestra memoria y surgen de todos los ángulos y rincones olvidados, cuadro tras cuadro, suceso tras suceso. El hombre puede parecer a menudo muerto; sin embargo, desde la última pulsación, desde el último latido del corazón, hasta el momento en que la última chispa de calor animal abandona el cuerpo el cerebro piensa, y el Ego pasa durante estos breves segundos POR TODA SU VIDA........."
Los Vehículos Superiores -etérico, astral y mental- pueden verse abandonando al cuerpo denso con un movimiento de ESPIRAL, llevando consigo el alma de un átomo denso. No el átomo en sí mismo, sino las fuerzas que obraban a través de él. Cada uno de los cuerpos del hombre posee un ÁTOMO SIMIENTE o "ÁTOMO PERMANENTE", el cual tiene la misión de recoger todas las experiencias vividas de su respectivo cuerpo. Es como un diminuto super-ordenador, siendo siempre el mismo (pero cada vez con mayor información) y el encargado de formar, con su experiencia adquirida vida tras vida, los nuevos cuerpos cuando vuelva el alma a encarnarse. Este ÁTOMO está situado en el ventrículo izquierdo del corazón, cerca del ápice. Al ocurrir la muerte, dicho átomo-simiente sube al cerebro por medio del nervio pneuno-gástrico, abandonando el cuerpo denso, junto con los vehículo superiores, por medio de la comisura de los huesos parietal y occital.
El Cordón Plateado
Cuando los cuerpos superiores han dejado el cuerpo denso, permanecen todavía conectados con él por medio de una serie de CORDÓN o HILO vibrante plateado, muy parecido a dos números 6 unidos y puestos al revés, el uno en posición vertical y el otro horizontal, conectados ambos por las extremidades de sus horquillas. Un extremo está unido al CORAZÓN por medio del átomo-simiente y la ruptura de aquél produce la paralización del corazón. El cordón no se rompe hasta que el panorama de la pasada vida, contenido en el cuerpo etérico o vital, ha sido completado. En cuanto el Ángel de la Muerte o Liberador rompe ese cordón, el cuerpo denso está completamente muerto. El cordón plateado se rompe en el punto donde los 6 se unen, permaneciendo la mitad con el cuerpo denso y la otra mitad con los vehículos superiores.
En esta cuarta etapa, cuando el cuerpo etérico ha terminado de salir, el cuerpo VITAL asume entonces los vagos contornos de la forma que energetizó, haciéndolo bajo la influencia de la forma mental que el hombre ha construido de sí mismo durante años, o sea la misma imagen que tenía el cuerpo físico que habitó. Aunque liberado de la prisión del cuerpo físico, el cuerpo etérico no esta aun libre de su influencia. Existe todavía una pequeña relación entre ambos, la cual mantiene al hombre espiritual cerca del cuerpo recién abandonado. Debido a ello los Clarividentes pretenden a menudo haber visto el cuerpo etérico flotando alrededor del lecho de muerte o del ataúd. INTERPENETRANDO todavía el Cuerpo Etérico se hallan las energías integradas que llamamos Cuerpo Astral y Vehículo Mental, y en el centro existe un punto de LUZ que indica la presencia del ALMA.
QUINTA ETAPA
El cuerpo etérico se dispersa gradualmente a medida que las energías que lo componen se reorganizan y retiran, dejando únicamente la SUSTANCIA PRÁNICA que se identifica con el Vehículo Etérico del planeta mismo. En el caso de la persona no evolucionada, el cuerpo etérico puede permanecer durante largo tiempo en la cercanía de su cascarón externo en desintegración. Cuando una persona es evolucionada y su pensamiento está desligado del plano físico, la disolución del cuerpo vital puede ser excesivamente rápida.
Algunas veces el cuerpo etérico es visto por personas en la casa o en la proximidad de la misma, cuando el pensamiento del moribundo se ha fijado de un modo intenso en alguno de los que deja, cuando alguna gran ansiedad ha preocupado a la mente en el último momento, algo se ha dejado por hacer y que es necesidad que se haga, o cuando algún trastorno local ha perturbado la tranquilidad de la entidad que parte. Bajo estas condiciones u otras similares, el DOBLE o Cuerpo Etérico puede ser visto u oído de alguna manera, dependiendo de la sensibilidad de las personas allí presentes. A medida que pasa el tiempo (depende de su evolución) el hombre espiritual se DESPRENDE de su cuerpo etérico, así como lo hizo de su cuerpo físico denso, y empieza a actuar en sus cuerpos más sutiles: el ASTRAL y MENTAL.
Comentarios:
Una de las grandes ventajas de la CREMACIÓN (incineración), aparte de las condiciones sanitarias notables, consiste en la pronta devolución de sus componentes a la MADRE NATURALEZA, por medio del FUEGO, de los elementos materiales que componen el cadáver físico y el etéreo. En lugar de una descomposición lenta y gradual, tiene lugar una RÁPIDA DESINTEGRACIÓN sin que queden restos físicos ni etéreos que produzcan perjuicios posibles en los planos respectivos ni al hombre interno. Una vez que el hombre interno se ha desligado definitivamente de su cuerpo físico y etéreo, el proceso de restitución ha concluido; el hombre esta libre, temporalmente al menos, de toda reacción física; y permanece en sus cuerpos SUTILES preparándose para el Gran Acto que se ha denominado "El Arte de la Eliminación".
Antes de seguir en las siguientes etapas, y al finalizar esta inadecuada explicación de la muerte del cuerpo físico y etéreo, surge un pensamiento: LA INTEGRIDAD DEL HOMBRE INTERNO. ¿Permanece siendo el mismo?, ¿Queda intacto y sin trabas?: LA INDIVIDUALIDAD NO SE PIERDE, es la misma persona que se halla todavía en el planeta. Sólo ha desaparecido lo que fue parte integrante de la apariencia tangible de nuestro planeta. Lo que ha sido amado u odiado, lo que ha sido útil para la humanidad, quien ha servido a la raza o ha sido ineficaz, aún persisten como INDIVIDUALIDAD.
SEXTA ETAPA
Una vez que el Hombre Espiritual Interno ha descartado sus cuerpos físico y etéricos, permanece en un CUERPO SUTIL, compuesto de sustancia ASTRAL y MENTAL. El alma, entonces, se refugia normalmente, en el segundo subplano o nivel del Plano Astral (el sexto, a partir de arriba), en donde pasará un cierto tiempo dedicado a lo que esotérica y místicamente se denomina "EXAMEN DE CONCIENCIA". Este período de tiempo, considerado de acuerdo con nuestro concepto tridimensional del tiempo, puede ser corto o largo, desde días o meses hasta muchos años, dependiendo en todo caso de la evolución espiritual alcanzada por el alma. Cuanto menos evolucionado se esté mayor será el tiempo de permanencia.
Ahí, en este nivel, tiene lugar también UNA SEGUNDA RECAPITULACIÓN enteramente astral, y consiste en recapitular o memorizar todos los acontecimientos astrales vividos por el alma a través de los DESEOS, EMOCIONES y SENTIMIENTOS durante el proceso de la encarnación física. Si el difunto pudiera dejar tras sí todos sus deseos, se desprendería bien pronto del cuerpo de deseos o astral, quedando así libre para entrar en el Mundo Celeste situado en el Plano mental. Pero no sucede así generalmente. La mayoría de los hombres, especialmente si mueren en la primavera de su vida, tienen muchos lazos y mucho interés por la vida de la tierra. Al perder su cuerpo físico, no por eso son alterados sus deseos. Y, en realidad, muy a menudo sus deseos son AUMENTADOS por un anhelo intensísimo de volver. Y esto obra sujetándolos más al Mundo del Deseo o Plano Astral en una forma poco agradable, aunque desgraciadamente no lo comprendan así. Por otra parte, las personas viejas y decrépitas, y todos los que han sido debilitados por una larga enfermedad y están cansados de la vida, pasan por él rápidamente.
Mientras el hombre mantenga deseos relacionados con la vida terrestre, debe permanecer en su cuerpo de deseos; y como el progreso de un individuo requiere que éste pase a las regiones superiores, la existencia en el mundo del deseo debe ser forzosamente PURGADORA, tendiendo a Purificarlo de las cadenas de sus deseos. El cómo se efectúa, será bien comprendido tomando algunos ejemplos definidos:
"El avaro que ama a su oro en la vida terrestre lo sigue amando igual después de la muerte; pero, en primer lugar, no puede ya adquirir más, porque no tiene cuerpo denso a su disposición para adquirirlo y, lo que es peor de todo, ya no puede guardar lo que ACUMULÓ durante su vida. Y sus parientes se lo repartirán, posiblemente hablando muy mal del viejo avaro. Éste entonces SUFRIRÁ INTENSAMENTE, su sufrimiento será tanto más horrible porque no es completamente mental. En el Mundo Astral este sufrimiento tiene amplia expansión, y el mísero sufrirá hasta que aprenda que "oro" puede ser una calamidad o un azote. En esta forma se va contentando gradualmente con su suerte y se LIBERA, por último, de su cuerpo de deseos o astral y puede seguir adelante...".
Tomemos otro ejemplo:
" En el caso de un bebedor. Tiene tanto gusto por los licores después de su muerte como antes de ella. no es un cuerpo denso el que le pide bebida. Se ha enfermado por el alcohol y no puede pasar sin él. Vanamente protestará de manera diversa, pero el cuerpo de deseos del bebedor exigirá la bebida y obligará al cuerpo denso a tomarla, para que así resulte una sensación de placer, pues aquel producto aumenta la vibración. Este cuerpo astral subsiste después de la muerte del cuerpo denso; pero el bebedor que se encuentra en su CUERPO DE DESEOS no tiene ni boca ni estómago capaces de contener licores físicos. Puede, y así lo hace, ir a los bares o cafés donde interpola su cuerpo astral denso del de los bebedores para aprovecharse así un tanto de sus vibraciones por inducción; pero es demasiado débil para darle satisfacción. Puede mantenerse dentro de un tonel de aguardiente; pero esto tampoco le da resultado porque un barril no produce vapores que sólo se generan en los órganos digestivos del bebedor. No tiene el menor efecto sobre él y se encuentra en parecidas circunstancias a las que se encuentra el hombre que en un barquichuelo estuviera en medio del océano... "agua, agua por doquier, pero ni una sola gota para beber", y, en consecuencia, sufre intensamente. Con el tiempo aprende, sin embargo, la inutilidad de desear bebidas que no puede saborear. De la misma manera como sucede con muchos de nuestros DESEOS DE LA VIDA TERRESTRE, todos los deseos en el mundo astral mueren por falta de oportunidad para satisfacerlo. Cuando el bebedor ha sido así PURGADO, está preparado, en lo que concierne a esa costumbre, para dejar el estado de "PURGATORIO" y ascender al Mundo celeste.
"Vemos, pues, que no hay tal dios vengativo que ha hecho el purgatorio o el infierno para nosotros, sino que los creadores de estos han sido nuestros propios actos y malos hábitos. De acuerdo con la intensidad de nuestros deseos será el tiempo que tengamos que sufrir para su purificación".
El avaro se preocupó por su oro y el borracho por su bebida, y así la inconmovible LEY da a cada uno lo que necesita para PURIFICARSE de sus intensos deseos y malos hábitos. Esta es la LEY de CAUSA Y EFECTO "KARMA" que regula todas las cosas, restableciendo todo el equilibrio del universo. Los Evangelios dicen: "aquello que el hombre siembre, eso mismo recogerá". Tarde o temprano llega la cosecha, puede que pronto o puede que tarde en varias reencarnaciones después, pero siempre llega, porque la Ley Divina no es sobornable como lo puede ser la humana, y cada uno recoge el fruto de su siembra. Esta Ley es realmente como una BENDITA MEDICINA, ya que cura todos los desajustes físicos, emocionales y mentales. Enseñando al hombre, aunque sea por el sufrimiento el verdadero VALOR de sus acciones en los tres mundos.
Tras la muerte, en el mundo del deseo o Plano Astral esta Ley de Causa y Efecto obra PURIFICANDO o PURGANDO al hombre de sus deseos inferiores, corrigiendo las debilidades y vicios que obstaculizan su progreso, haciéndolo sufrir de la manera más adaptada a ese propósito. Si ha hecho sufrir a otros o se ha portado injustamente con ellos, tendrá que sufrir de idéntica manera -es lo justo-. Pero debe notarse, sin embargo, que si una persona ha estado sujeta por sus vicios o ha hecho mal a otros, pero ha conseguido al fin DOMINAR aquellos defectos o se ha arrepentido sinceramente y en lo posible REMEDIADO el mal causado, tal ARREPENTIMIENTO REFORMA y RESTITUCIÓN, lo ha purificado de esos vicios y malas acciones. El EQUILIBRIO ha sido restablecido y la lección se ha aprendido durante esa encarnación y, por lo tanto, no causará sufrimiento después de la muerte. "Esa Es La Ley Divina, Justa Y Misericordiosa Al Mismo Tiempo".
En el Mundo Astral se vive TRES VECES más rápidamente que en el mundo físico. Un hombre que haya vivido 50 años en el mundo físico viviría los mismos sucesos en el Mundo Astral en unos 16 años. Esto es, por supuesto, generalmente hablando. Hay personas que permanecen en el Mundo Astral mucho más tiempo que el que pasaron en su vida física. Otras, por el contrario, que han abandonado la vida con muy pocos DESEOS GROSEROS, pasan por ese Mundo en un período de tiempo mucho más corto, pero el tiempo indicado es el usual en lo que se refiere al hombre corriente del día. Debe recordarse que conforme el hombre deja su cuerpo denso al morir, su vida pasada se despliega ante el en imágenes, a orden inverso de acontecimientos, es decir, empezando por la vejez, después la madurez, juventud y por último la infancia. Pero este recordatorio no produce ninguna tensión al hombre, ya que lo mira serenamente, como juez y observador a la vez.
Mas, durante su vida, en el Plano Astral estas imágenes de vida se despliegan hacia atrás, como antes; pero ahora tiene el hombre TODOS LOS SENTIMIENTOS que le es posible tener conforme las escenas van pasando una por una ante él. CADA INCIDENTE EN SU VIDA QUE ACABA DE DEJAR VUELVE A SER VIVIDA DE NUEVO.. a una velocidad sumamente rápida. Cuando ha llegado al punto en que ha INJURIADO a alguien, el mismo sufre el dolor que sufrió la persona injuriada. Vive toda la aflicción, y el sufrimiento que causó a los demás y APRENDE cuán dura de soportar fue la herida o la aflicción que el causó.
"El objeto del PURGATORIO es borrar los malos hábitos haciendo imposible su gratificación. El individuo sufre exactamente lo que ha hecho sufrir a otros con su deshonestidad, crueldad, intolerancia o lo que fuera. Por este sufrimiento aprende a OBRAR cariñosa, honesta y benevolentemente y con toda paciencia para los demás en el futuro. Y en consecuencia de este beneficioso estado, el hombre aprende el valor DE LA VIRTUD y de la ACCIÓN JUSTA y RECTA".
Algunos pueden pensar, que ¿cómo habiendo anteriormente pasado por el purgatorio en pasadas vidas no hemos aprendido la lección ?. La respuesta es sencilla, en nuestra actual situación sí que conocemos en gran medida lo que está bien y lo que está mal, de hecho cuando obramos mal siempre hay una vocecilla en nuestras conciencias que nos advierte, y a veces nos da remordimientos. Esa vocecilla es LA VOZ DE LA CONCIENCIA, sabia y justa, ella es el resultado de todas nuestras experiencias y, de hecho si la siguiéramos, seríamos Hombres Sabios. Por lo tanto, en nuestro interior, si hemos aprendido la Lección, pero muchas veces nuestra Naturaleza Inferior nos gana la partida y en consecuencia sufrimos y seguimos haciendo sufrir con lo cual sufriremos aún más...
La Religión Cristiana llama a el sufrimiento producido por los Deseos Inferiores en el Plano Astral "LA MUERTE SEGUNDA", ya que ha de morir en sus deseos terrenales antes de seguir su ASCENSIÓN en los Mundos Superiores. Cuando el hombre ya está libre de toda ATADURA EMOCIONAL abandona su cuerpo astral y, pasa entonces al PLANO MENTAL libre de las amarras del deseo animal. Por lo tanto el hombre desencarnado, SALE por completo fuera de la esfera de atracción de la tierra.
La muerte no cambia a un hombre en manera alguna; éste sigue siendo el mismo en todo respecto, excepto en haber perdido su cuerpo físico. Sus pensamientos, deseos y emociones, son exactamente los mismos, y su felicidad o desgracia dependen del grado en que lo hubiere afectado la pérdida de su cuerpo físico. A menudo no cree él que está muerto, ya que mira sus antiguos objetos familiares y sus amigos alrededor de sí, pero empieza a darse cuenta de la realidad en cuanto ve que no puede comunicarse con ellos. Les habla poco después de su muerte y parece como que ellos no lo oyen, trata de tocarlos, pero con sorpresa ve que no hace ninguna impresión en ellos. Durante algún tiempo trata de persuadirse de que está soñando, pero gradualmente descubre que, después de todo, ya “murió”. Entonces, por regla general, empiezan los muertos a sentirse decepcionados de las enseñanzas que recibieron. No comprenden donde se hallan o que les ha sucedido, ya que su situación no es la que esperaban desde el punto de vista ortodoxo. Como lo dijo un general Inglés al encontrarse en condición semejante: "¿Entonces, si estoy muerto, en dónde me hallo? Si este, es el cielo, no me parece gran cosa. Y si es el infierno, está mejor de lo que yo esperaba"
Y así, a causa de esta infundada y blasfema teoría del fuego infernal, se ocasiona gran cantidad de inquietud y aún de agudo sufrimiento, por completo innecesario, pero prontamente se encuentra el desencarnado con un protector astral o con algún otro muerto ya bien instruido y aprenderá por él que no hay causa alguna de temor y que hay una vida razonable que puede vivirse en este mundo nuevo lo mismo que en el que abandonó. Entonces descubre él, por grados, que hay mucho que es nuevo y mucho que tan sólo es contraparte de lo que ya conoce, pues en este mundo astral los pensamientos y los deseos se expresan en formas visibles, sí bien están compuestos, en su mayor parte, de la materia más fina del plano. Esto se hace más y más patente a medida que avanza su vida astral y que él se va retirando más y más dentro de sí mismo. A medida que el tiempo transcurre, presta menos y menos atención a la materia inferior que forma la contraparte de los objetos físicos, y se ocupa más y más de la materia superior de la cual se construyen las formas mentales, esto es, hasta donde sea posible que las formas mentales aparezcan en el mundo astral; y así su vida se va transformando en una vida en el mundo del pensamiento, y se desvanece de su horizonte la contraparte del mundo que él ha dejado tras de sí, no porque él haya cambiado de localidad en el espacio, sino porque su interés ha cambiado de centro. Todavía persisten sus deseos, y las formas que lo rodean serán en gran parte la expresión de tales deseos, pero las felicidades o contrariedades de su nueva vida dependerán principalmente de la naturaleza de aquellos deseos.
Toda la vida astral después de la muerte es un proceso constante y firme de retrotraerse el Ego dentro de sí mismo, y cuando a su debido tiempo llega el alma al “límite” de aquel plano, muere para él de la misma manera que murió para el mundo físico, es decir, desecha el cuerpo de la materia de aquel plano y lo deja tras de sí, pasando a una Vida más elevada y más plena en el mundo Celeste.
Pero un, ebrio, o un sensual que durante la vida física, hubieren sido presa del "vino" o de la lujuria al grado de supeditar a su vicio toda razón y sentimientos de decencia o afectos de familia, se encontrarán, después de la muerte, en las más bajas subdivisiones del mundo astral pues sus anhelos fueron tales que exigían un cuerpo físico para su satisfacción. Esas ansias se manifiestan como vibración en el cuerpo astral, y mientras el hombre vivió en el mundo físico, la mayor parte de su fuerza se empleó en poner en movimiento las pesadas partículas físicas. Pero hallándose en el mundo astral sin cuerpo físico para amortiguar y demorar la fuerza de las vibraciones del deseo, siente los apetitos tal vez centuplicados en su poder y sin embargo se mira completamente incapaz de satisfacerlos por falta del organismo físico; y así su vida es entonces un verdadero infierno, el único infierno que existe. Empero, él se halla cosechando el resultado perfectamente natural de su propia acción y ningún poder exterior lo está castigando. Gran parte del sufrimiento resulta allí de la falta de satisfacción del vicioso deseo fortalecido y fomentado mientras usaba el cuerpo físico; el pecador es su propio verdugo. Todo eso fue bien conocido en el mundo antiguo, aún entre los Griegos quienes lo representaban fielmente bajo el mito de Tántalo, quien constantemente sufría una rabiosa sed y estaba por siempre condenado a mirar que el agua se alejaba de él a medida que sus labios estaban a punto de tocarla...
Un asesino que en Kámaloka (plano astral) está reconstruyendo una y otra vez las escenas del asesinato y los sucesos subsiguientes, repitiendo incesantemente su nefasto crimen y pasando de nuevo por todos los terrores de su arresto y ejecución, está sin duda experimentando un "infierno" en comparación del cual el fuego y el azufre son meras ficciones teatrales. En muchos casos, como el asesino piensa y piensa otra vez en el crimen cometido, por esta incesante meditación, medio maligna, medio terrorífica, producirá algo semejante a una obsesión de la escena de su violenta muerte. Pero ninguna de estas condiciones es eterna y ninguna es punitiva. Son el inevitable resultado de causas puestas en juego durante la vida en el mundo físico, condiciones que duran tan sólo mientras subsisten las fuerzas generadoras. Con el transcurso del tiempo se agota la fuerza-deseo, pero tan sólo a costa de terrible sufrimiento para el hombre; y como en el mundo astral el tiempo se puede medir únicamente por medio de sensaciones, ya que no hay otro medio de computarlo como los que tenemos en el mundo físico, cada día puede compararse a mil años. Por tanto la blasfema idea de la condenación eterna parece ser una tergiversación de este hecho.
El destino de Sísifo, en la mitología Griega, tipifica exactamente la vida astral del hombre de ambiciones mundanas. Sísifo estaba para siempre condenado a empujar una pesada roca hacia la cima de una montaña únicamente para mirar cómo la piedra rodaba de nuevo hacia el abismo ya al momento de obtener el ansiado éxito. El hombre de ambiciones egoístas alimentó durante toda su vida la costumbre de formar planes para su propio interés, por lo cual continuará haciendo lo mismo durante su vida en el mundo astral; él formula cuidadosamente sus planes hasta que, ya perfectos en su mente, se da cuenta de haber perdido el cuerpo físico necesario para su cumplimiento; caen por completo sus esperanzas; empero, de tal manera se inculcó la costumbre, que continúa una y otra vez rodando su misma piedra hacia la cúspide de la montaña de la ambición hasta que llega tiempo en que el vicio se agota por completo. Por último se da cuenta de que no precisa empujar más su piedra y la deja que descanse en paz al pie de la montaña.
Con todo, excepto para una pequeña minoría, la situación después de la muerte es para todos más feliz que sobre la tierra, puesto que desde luego ya no hay necesidad de ganarse el sustento diario. El cuerpo astral no siente hambre, ni frío, ni sufre enfermedades; cada ser, en el mundo astral, por el sólo ejercicio de su pensamiento, podrá vestirse como guste. Por vez primera, desde su temprana niñez, el hombre se siente allí enteramente libre para emplear su tiempo en hacer exactamente lo que le plazca. - Las personas que tuvieren los mismos gustos y propósitos se agruparán, naturalmente, tal como lo hacen en el mundo físico; y nunca faltará ocupación provechosa para un hombre que abrigue intereses razonables, con tal de que éstos no requieran un cuerpo físico para su expresión. Un enamorado de las bellezas de la naturaleza podrá viajar rápidamente, a cientos de kilómetros por segundo, sin fatiga, hasta los más deliciosos parajes del mundo; otro cuyo goce sea el Arte, tendrá a su disposición las obras maestras del mundo entero, en tanto que el estudiante de ciencias encontrará abiertos todos los laboratorios del mundo; podrá visitar a todos los hombres de ciencia y captar sus pensamientos. Para un ser que durante su vida terrenal hubiere hallado sus complacencias en acciones altruistas y en el trabajo por el bienestar de otros, este será un mundo de la más vivida alegría y del más rápido progreso. Para un hombre que haya sido inteligente a la par que útil, que comprenda las condiciones de esta existencia no-física y se tome la molestia de adaptarse a ellas, se abre una espléndida perspectiva de oportunidades, tanto para adquirir nuevos conocimientos, como para efectuar útiles labores. De hecho podrá él hacer mayor bien en pocos años de tal existencia astral que el que pudo haber hecho durante su vida física por larga que hubiere sido. Por consiguiente, el mundo astral está lleno de amplias posibilidades tanto para el júbilo cuanto para el Progreso.
SÉPTIMA ETAPA
Una vez abandonado el cuerpo astral, el hombre interno sigue su curso de ascensión dentro de la evolución hacia su fuente, que es el alma en Su propio plano particular. El hombre, en consecuencia, deja tras de sí sus su cuerpo astral , sus deseos y se traslada y actúa en su cuerpo mental, allí también tiene lugar una TERCERA RECAPITULACIÓN de todos los sucesos a nivel mental y de pensamientos que ha tenido el hombre durante su vida que acaba de dejar. En este estado se encuentra más próximo al Alma de lo que antes estaba; y aunque VELOS DE ILUSIÓN oscurecen todavía su vista, son mucho más trasparentes que los que le cegaban cuando estaba revestido de carne y emociones.
El Cuerpo Mental para la generalidad de la gente, es un vehículo que no ha sido creado adecuadamente. Ya que este cuerpo se perfecciona a través de ENERGÍA producida por pensamientos elevados e in-egoístas. Los Pensamientos Egoístas Y Materialistas Crean En El Hombre Un Revestimiento Kama-Manásico, es decir, una mezcla entre deseos y pensamientos emocionales, dirigidos por impulsos de la personalidad inferior. El cuerpo mental del hombre no está entonces completamente desarrollado, pues solo actúan en toda plenitud las partes que utilizó in-egoístamente. Al despertar de su "segunda muerte" en el plano astral, su primer sentimiento es de INDESCRIPTIBLE DICHA y VITALIDAD, de tan intensa alegría de vivir que de momento no anhela otra cosa que disfrutar de esa intensa vitalidad espiritual que respira. Esta dicha es la esencia de la vida en todos los planos o mundos Superiores del Sistema.
"A medida que aumenta la FELICIDAD se acrecienta la SABIDURÍA y es mucho más amplia la visión".
La naturaleza inferior de su personalidad se consumió durante la vida astral, y ahora sólo le quedan los altos y puros pensamientos, las nobles y altruistas aspiraciones que tuvo en la vida terrena, y que le envuelven a manera de concha por cuyo medio es capaz de responder a determinadas vibraciones de aquella sutilísima materia.
"En El Mundo Mental, La Infinita Plenitud De La "Mente Divina" Está Abierta Con Ilimitada Abundancia A Todas Las Almas En La Justa Proporción De Sus Merecimientos Para Recibirlas".
La recapitulación en el plano mental es mucho más breve que en las anteriores, y una vez realizada y completada, el EGO (alma) penetra entonces en el DEVACHÁN. El DEVACHÁN es el CIELO Superior para los cristianos, es, podríamos decir, el "Paraíso perfecto". Éste se encuentra situado en el Plano Mental Superior muy cerca, como dijimos ya en un capítulo pasado, del Plano Causal -Plano Mental Superior, morada del Alma Divina-. Más que un plano, el estado Devachánico es un ESTADO DE CONCIENCIA, donde, por lo que respecta al mortal ordinario, su dicha en el Devachán es COMPLETA. Es el olvido absoluto de todo lo que le causaba dolor o pena en la encarnación pasada, y hasta el olvido de que exista pesar ni sufrimiento. La entidad devachánica vive este ciclo intermedio entre dos encarnaciones rodeada de todo aquello a que había aspirado en vano, -se hacen realidad todas sus ilusiones y sueños que durante la vida terrena nunca pudo realizar- en la compañía de todo lo que en la tierra amaba. Allí obtiene la REALIZACIÓN de todos los deseos del alma y así durante largos siglos una existencia de felicidad no interrumpida, que es la recompensa de sus sufrimientos en la vida terrestre. En una palabra, "se baña en un mar de felicidad constante intercalada por sucesos dichosos en un grado aún superior". El DEVACHÁN es llamado también la "Tierra De Los Dioses" y "El Mundo De Los Devas" (Jerarquía Angélica Superior).
Lo que el hombre desea, proyecta, piensa y vive en el Devachán son precisamente todos aquellos hechos, experiencias, situaciones y circunstancias que no pudieran ser exteriorizadas o actualizadas en el Plano Físico durante la existencia terrestre. EL DEVACHÁN ES PUES, El PLANO DE LA CONSUMACIÓN TOTAL DE LOS MEJORES ANHELOS DEL HOMBRE. El Devachán es en realidad un verdadero CIELO, pero no la eterna y pasiva contemplación, sino la más DINÁMICA actividad y realización creadora. Liberado de la necesidad Kármica, aunque sea solamente con carácter temporal, vive el ser humano más cerca de sí mismo y de la Gracia Divina que jamás lo estuvo anteriormente. En el Devachán se halla su GLORIA inmediata, el máximo poder a su alcance y el punto más elevado de su UNIÓN y CONTACTO con el Ser supremo.
OCTAVA ETAPA
Finalmente, las CAUSAS que condujeron al Ego al Devachán, se agotan; las experiencias adquiridas han sido ASIMILADAS por completo y el Alma principia a sentir de nuevo la necesidad y la sed de vida material que solo puede satisfacer en el Plano Físico. Mientras mayor es el grado de espiritualidad alcanzado, mientras más pura y más elevada ha sido la vida terrestre precedente, tanto más larga es la estancia en el Devachán. "El tiempo medio de la estancia en el Devachán, es de diez a quince siglos, aproximadamente por lo general, aunque siempre, por supuesto, hay excepciones de muchos tipos". El Ego está entonces pronto para volver, y trae consigo la experiencia entonces aumentada y cualquiera otra adquisición que haya hecho en el Devachán en el campo del Pensamiento Abstracto; pues mientras se halle allí "puede adquirir, en cierto modo, más conocimiento; esto es, puede desarrollar cualquier facultad que haya AMADO y deseado durante la vida terrestre, siempre que se relacione con cosas abstractas e ideales."
(Las fases que ANTERIORMENTE hemos enumerado, son sólo introductorias, dando simplemente un bosquejo de lo que realmente sucede tras la muerte física. Existe toda una serie de etapas menores, y toda una gran variedad de excepciones y casos particulares que por su extensión podrían escribirse volúmenes enteros. Por lo tanto se recomienda al estudiante, que las 8 etapas mencionadas las tome en consideración y que siga investigando.)
Comentarios:
PREG.- ¿Tienen algún valor las plegarias por los difuntos? Sí es así ¿cómo deberían ofrecerse?
RESP.- Las plegarias siempre tienen valor tanto para los vivientes corno para los muertos, cuando éstas son dictadas por el amor; pero una plegaria será eficaz en proporción a la intensidad del pensamiento expresado por ella; de la pureza y fuerza de voluntad con la cual se dirige hacia la persona en cuestión, y del conocimiento que posea el que la conduce. Una oración, como un pensamiento, crea una forma, un elemental artificial, "un poder benéfico activo" que va hacia la persona para cuyo beneficio fue creada y que la ayuda en cuanto se presente la oportunidad. Esta energía puesta en juego en el plano astral puede afectar a cualquier persona en su cuerpo astral; por tanto, es posible auxiliar y proteger a un muerto con tales formas mentales mientras él permanezca en el mundo astral. Un hombre que sepa, que comprenda, la constitución del cuerpo astral y el poder del pensamiento, puede aumentar enormemente su ayuda por el envío deliberado de un elemental artificial que ayude en la desintegración de los cascarones astrales que aprisionan el alma, y que impulse en gran manera su paso hacia el Devachán. Algunos de los Mantrams de los Shraddhas Indús (ceremonias para los muertos) tienen este objeto en perspectiva y son muy eficaces cuando se emplean por un hombre santo y sabio.
PREG.- ¿Encontraremos a los seres queridos que nos han precedido en la muerte?
RESP.- Seguramente que sí, pues la atracción actuará como un imán y nos reunirá. Si el ser amado murió recientemente, lo encontraremos en el plano astral, pero si él abandonó la tierra hace mucho tiempo, es posible que haya pasado ya del astral al mundo celestial; y cuando nosotros lleguemos hasta aquel mundo, lo tendremos de nuevo a nuestro lado en su mejor condición posible, mediante nuestra forma o imagen mental de él, vivificada por el Ego de aquel amigo. No hemos perdido a aquellos a quienes amamos; cuando el afecto existe, la reunión es segura, ya que el amor es uno de los mayores poderes del Universo, sea en Vida o sea en Muerte.
RESUMEN DE LAS 8 ETAPAS:
1º) El Alma da la orden de retirarse a su propio plano.
A: Tienen lugar ciertos sucesos fisiológicos.
B: Se produce una vibración que hace temblar a todo el Cuerpo Etérico.
2º) Se produce una "Pausa" de aflojamiento para la salida suave del Etérico.
3º) EL C. Etérico se recoge y se sitúa en la correspondiente puerta de salida .
4º) Se rompe el "CORDÓN DE PLATA" y el C.Etérico sale del C. Físico.
A: Se produce una RECAPITULACIÓN escena tras escena de la vida.
B: Es absorbido El ÁTOMO FÍSICO PERMANENTE.
5º) EL hombre deja el C.etérico y se sitúa en el Cuerpo Astral.
6º) El hombre pasa por una fase denominada EXAMEN DE CONCIENCIA y en este nivel astral, también tiene otra RECAPITULACIÓN, EMOCIONAL. Pasando también, por el más o menos desagradable trance del "purgatorio" eliminando todo residuo de deseos.
7º) El hombre interno abandona el cuerpo astral y pasa al Cuerpo Mental. Pasa allí otra RECAPITULACIÓN, DE LOS PENSAMIENTOS, y en este estado siente una gran dicha y bienaventuranza. En esta fase también desecha el Cuerpo Mental inferior y se sitúa en El Superior, donde entra en el DEVACHÁN "El Paraíso o Cielo" donde todos sus verdaderos anhelos se convierten en realidad.
8º) El Ego una vez descansado y asimiladas todas las experiencias pasadas decide volver a encarnar, para seguir su evolución.